Sin lugar a dudas, uno de los destinos turísticos más importantes del mundo. París pone a prueba a los más exigentes con una arquitectura grandiosa, museos de primer orden, acogedores cafés, restaurantes para gourmets, elegantes boutiques y como no, su emblemática torre Eiffel. Símbolo universal de cualquier enamorado, los más atrevidos pueden subir los 700 escalones y seguir ascendiendo en el ascensor para disfrutar de unas impresionantes vistas de la ciudad.
A lo largo de la historia esta cosmopólita ciudad a horcajadas del río Sena ha ido granjeándose todo tipo de títulos. Apodada como la Ciudad de las Luces (la Ville lumière) por su fama como centro de las artes y la educación y por ser la primera en dotar a sus calles y edificios de luz eléctrica, hoy casi todos la conocemos como la Ciudad del Amor, y puede presumir de ser una de las ciudades más bellas del mundo, y un destino al que hay que viajar, por lo menos, una vez en la vida.
El centro de la ciudad tiene un tamaño perfecto para recorrerlo a pie, y pocas capitales del mundo cuentan con una relación de puntos de interés tan amplio como el de París: la Torre Eiffel, la Catedral de Notre-Dame ( famosa por su jorobado), Campos Elíseos, el Arco de Triunfo, la Basílica del Sacré Coeur, Los Inválidos, el Panteón, la Ópera, o el barrio de Montmartre, entre otros.
Hay tanto que ver, hacer y disfrutar que resulta muy complicado condensarlo todo en una sola visita. Así que dejaos llevar por las impresionantes avenidas de París y acercaos hasta el Louvre para devolverle la sonrisa a la enigmática Mona Lisa (La Gioconda), perdeos a ojear libros antiguos en los puestos que bordean el Río Sena, revivir los tiempos del cancan y el cabaret en Montmartre, pasear por la avenida Montaigne para ver las fabulosas tiendas de alta costura, callejerar por el Marché aux Puces (mercado de las pulgas) en busca de antigüedades y ropa; visitar la plaza de la Bastilla, donde se asalto la famosa cárcel en un acto que marcó el principio de la revolución francesa en 1789, perdeos en las Tullerias y los jardínes del Luxemburgo en la Rive Gauche y sellar vuestro amor con un candado en el Pont des Arts (Puente de las Artes).


